El BOCA DE DRAGÓN aporta verticalidad y color a las composiciones florales. Su floración en espiga, inspirada en la boca de dragón, atrae naturalmente la mirada y estructura los arreglos.
Flores como muflier, cosmos, ranúnculo o amapola se utilizan a menudo como flores de ritmo en las composiciones. Aportan altura y evitan el efecto de “bloque compacto”. Los decoradores las aprecian para romper la monotonía del follaje.
BOCA DE DRAGÓN artificial, con un tallo alambrado de 25 cm hasta la primera hoja, compuesto por 21 flores y 20 capullos.