La Aralia japonesa artificial colgante de 120 cm destaca por sus grandes hojas muy recortadas. En el borde de una jardinera, sobre una estantería alta, en un muro vegetal o suspendida, su follaje permite variar las formas y romper con la acumulación de hojas pequeñas.
Sus 16 hojas están montadas sobre tallos alambrados para orientar la caída, abrirla o cerrarla según el soporte. Un enganche integrado permite también trabajarla directamente en suspensión.