Con 187 cm de altura, este seto artificial de ciprés Juniperus actúa como un verdadero límite visual. Permite crear zonas diferenciadas, canalizar las circulaciones o preservar un espacio sin cerrarlo de forma permanente.
Su estructura metálica garantiza una buena estabilidad y facilita su adaptación a la evolución del diseño del espacio. El follaje, denso y continuo, forma una pantalla uniforme que protege de las miradas sin perder una presencia vegetal clara.